División del sistema nervioso periférico.
El sistema nervioso periférico (SNP) se divide en dos ramas principales: el sistema nervioso somático y el sistema nervioso autónomo.
¿Qué es el Sistema Nervioso Somático?
El Sistema Nervioso Somático tiene la función de controlar las actividades voluntarias del cuerpo, especialmente
aquellas que implican movimiento muscular consciente, y transmitir información
sensorial desde el cuerpo hacia el Sistema Nervioso Central (SNC).
Es el encargado de que
percibamos el mundo externo a través de los sentidos y de que respondamos
voluntariamente a esos estímulos mediante el control de los músculos
esqueléticos.
Funciones Principales
Transmisión sensorial:
Recoge información del entorno (como el
tacto, dolor, temperatura o presión) y la envía al cerebro y médula espinal.
Control motor voluntario:
Lleva las órdenes del cerebro a los
músculos esqueléticos para generar movimientos voluntarios (como correr,
escribir, hablar, etc.).
Reflejos somáticos:
Aunque la mayoría de las acciones son
voluntarias, también participa en reflejos somáticos rápidos (como retirar la
mano al tocar algo caliente), que son respuestas automáticas mediadas por la
médula espinal sin pasar por el cerebro.
Componentes del Sistema Nervioso Somático
1. Neuronas Aferentes (Sensoriales):
Llevan información desde los receptores
sensoriales (como la piel, músculos y articulaciones) hacia el SNC.
Permiten percibir estímulos del entorno
(ej.: calor, frío, dolor, posición del cuerpo).
2. Neuronas Eferentes (Motoras):
Transmiten señales desde el SNC hacia los
músculos esqueléticos.
Son responsables del movimiento voluntario.
Órganos y estructuras involucradas
Receptores sensoriales:
Ubicados en la piel, músculos y
articulaciones; captan estímulos del ambiente externo.
Nervios craneales y espinales:
Transportan señales sensoriales y motoras
entre el SNC y el cuerpo.
Músculos esqueléticos:
Efectores que ejecutan el movimiento bajo
control voluntario.
¿Cómo funciona el SNS? (Proceso)
Estimulación sensorial:
Un estímulo externo (ej. una superficie
caliente) es detectado por los receptores sensoriales en la piel.
Transmisión al SNC:
Las neuronas aferentes llevan la señal al
cerebro o médula espinal.
Procesamiento cerebral:
El cerebro interpreta el estímulo y toma
una decisión.
Respuesta motora:
El cerebro envía una orden por medio de las
neuronas eferentes.
Movimiento voluntario:
Los músculos esqueléticos se activan para
realizar la acción (ej. apartar la mano).
Ejemplos de funciones del SNS
Caminar, correr, escribir, hablar, pintar,
tocar un instrumento.
Reacciones reflejas como parpadear ante una
luz intensa o retirar la mano de una llama.
Importancia del Sistema Nervioso Somático
Nos permite interactuar activamente con
nuestro entorno.
Es esencial para la comunicación, el
aprendizaje motor, el trabajo físico y el desempeño diario.
Facilita respuestas rápidas ante situaciones que requieren atención inmediata.
¿Qué es el Sistema Nervioso Autónomo?
El Sistema Nervioso Autónomo (SNA) es el que se encarga de regular las
funciones involuntarias del cuerpo, es decir, aquellas que no controlamos
conscientemente.
Este sistema actúa de manera automática y
continua, controlando el funcionamiento de los órganos internos, las glándulas,
los vasos sanguíneos y los músculos lisos, con el objetivo de mantener el
equilibrio interno del organismo, lo que se conoce como homeostasis.
Funciones Principales del SNA
Regular la frecuencia cardíaca.
Controlar la presión arterial.
Ajustar la respiración.
Estimular o inhibir la digestión.
Regular la secreción hormonal.
Controlar la temperatura corporal (mediante
la sudoración o dilatación/contracción de vasos sanguíneos).
Regular la micción y la defecación.
Todo esto ocurre sin intervención consciente, incluso cuando dormimos.
Componentes del Sistema Nervioso Autónomo
El SNA está formado por dos tipos de neuronas:
Neuronas Aferentes (sensoriales):
Llevan información desde los órganos
internos hacia el Sistema Nervioso Central para que este detecte cambios
internos (como aumento de CO₂ o falta de oxígeno).
Neuronas Eferentes (motoras):
Transmiten órdenes desde el SNC hacia los
órganos y tejidos efectores (corazón, pulmones, intestinos, etc.).
Divisiones del Sistema Nervioso Autónomo
El SNA se divide en tres subsistemas:
1. Sistema
Simpático
Activa el cuerpo ante situaciones de
estrés, peligro o emergencia.
Prepara al organismo para la respuesta de
“lucha o huida”
Se activa en situaciones como susto, ejercicio intenso o amenaza.
Efectos
principales:
Aumenta el ritmo cardíaco y la presión
arterial.
Dilata las pupilas.
Relaja los bronquios para permitir más
oxígeno.
Inhibe la digestión y la micción.
Libera adrenalina y noradrenalina.
2. Sistema
Parasimpático
Promueve la relajación y el ahorro de
energía.
Se activa cuando el cuerpo está en estado
de reposo, calma o digestión.
Conocido como el sistema de “reposo y
digestión”
Efectos
principales:
Disminuye la frecuencia cardíaca.
Estimula la digestión.
Constriñe las pupilas.
Favorece la salivación y la secreción de
enzimas digestivas.
Promueve la micción y la defecación.
3. Sistema Entérico (o sistema nervioso del intestino)
Es una red de neuronas ubicada en el tracto
gastrointestinal.
Controla de forma autónoma procesos como la
motilidad intestinal, secreción de enzimas y flujo sanguíneo digestivo.
Puede operar de forma independiente del
SNC, pero también está influenciado por el simpático y el parasimpático.
Regulación del SNA
Está regulado principalmente por el
hipotálamo, que actúa como un centro integrador que coordina la actividad
autónoma con las necesidades del cuerpo.
También intervienen estructuras como el tronco encefálico y la médula espinal.
Ejemplos de funcionamiento del SNA en la vida real
Cuando te asustas:
El sistema simpático aumenta tu ritmo
cardíaco, dilata tus pupilas y seca tu boca.
Después de comer:
El parasimpático activa la digestión,
relaja el cuerpo y reduce la frecuencia cardíaca.
Durante el sueño:
El parasimpático predomina para conservar
energía y realizar funciones reparadoras.
Trastornos relacionados con el SNA
Disautonomía:
mal funcionamiento del sistema autónomo, causando
problemas en presión arterial, digestión, frecuencia cardíaca, etc.
Hipotensión
ortostática: baja de presión al ponerse de pie, por
fallo en el reflejo simpático.
Síndrome
de Horner: lesión simpática que afecta al ojo
(pupila contraída, párpado caído).
Neuropatías
autonómicas: comunes en personas con diabetes,
afectan órganos internos.
Importancia del SNA
Sin el SNA, no podríamos mantener funciones
vitales básicas sin pensar en ellas, como respirar, bombear sangre o digerir
los alimentos.
Su equilibrio entre el simpático y el
parasimpático es esencial para el bienestar físico y mental.
Es crucial en situaciones de supervivencia, pero también en la recuperación y el descanso del cuerpo.
Aquí un video que resume de forma breve este tema:



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